LA HISTORIA DEL EJÉRCITO DE ANDERS

Wladyslaw Anders  ”El Moisés Polaco”

 A Wladyslaw Anders lo llamaron el  ”El Moisés polaco” y no fue porque sí.

 En 1941, el general polaco sacó a su pueblo de la esclavitud de los gulags de Stalin a la “tierra prometida” del Mandato de Palestina. Los polacos católicos que fueron con él festejaron la navidad en Belén en 1942. Y otros cinco mil judíos polacos se marcharon con ese ejército desde las heladas tierras del Ártico a las calles de Tel Aviv en tiempos de guerra.

Tras la invasión soviética de Polonia oriental tan sólo unas semanas después de que sus aliados alemanes entraran en el oeste de ese país, el 1º de septiembre de 1939, Stalinordenó una razzia en el ejército polaco y sus familias. Fueron puestos en vagones de ganado para el largo viaje a los campos de prisioneros soviéticos de Siberia y Asia Central. Allí permanecieron; muchos murieron en el viaje, otros por el frío, por los golpes, la desnutrición y las enfermedades. Los que sobrevivieron fueron liberados bajo los términos de una ”amnistía” negociada para unirse a las fuerzas británicas en Irán, Irak y Palestina.

Entre estas personas, un ejército irregular de más de 120.000 víctimas del terror de Stalin, se hallaba un futuro primer ministro de Israel. 

 Anders, de hecho, condujo a sus hombres (y un pequeño ejército de mujeres y niños) durante un viaje de 12.500 kilómetros. El destino de este ejército era territorio británico, allí ellos se recuperarían y entrenarían para unirse a las tropas que lucharían en Italia contra los nazis.  En 1942, los soldados del Ejército de Anders llegaron a Palestina. Entre los soldados judíos que fueron en este ejército, 3.000 de ellos lo abandonaron cuando llegaron a Palestina, en tanto que muchos judíos de ascendencia polaca, una vez que llegaron allí, decidieron unirse y viajar con los polacos para luchar contra los alemanes en Italia.

Menajem Begin, obligado por el juramento de fidelidad al que se había comprometido con el ejército polaco, le hizo una petición formal al general Anders para ser relevado de su cargo una vez en Tierra Santa. Anders aceptó y Begin tuvo una baja honorable del ejército polaco.

Los líderes sionistas en Palestina estaban en estrecha correspondencia con las tropas polacas judías tan pronto como llegaron (a menudo a pie) a los campamentos militares británicos de Irán e Irak.  Algunos, entre ellos David Azrieli (el de las enormes propiedades en Tel Aviv) abandonaron el ejército a su llegada a Bagdad, donde, disfrazado de campesino árabe fue ayudado por una familia judía local. Muchos bebés judíos nacieron durante este épico viaje, y en Israel existe un grupo al que se conoce como “Los niños de Teherán”.

Gral Danders con el Rey Gorge VI

Los judíos palestinos (incluyendo Moshe Dayan) establecieron una sofisticada red de oficinas, casas de seguridad, y remotos kibutzim donde había buenos escondrijos y documentos falsos para aquellos que habían dejado el ejército.

 Anders, según Davies, el historiador que escribió sobre todos hechos, tenía una actitud favorable para con sus soldados judíos, diciendo a un grupo de oficiales polacos: “Los judíos están luchando por su libertad y no tengo intención de interponerme en su camino.”

Escribiendo 20 años más tarde, Anders comentó: “Di instrucciones precisas de no perseguir a los desertores. He considerado que los judíos consideraron que su primer deber era la lucha por la libertad de Palestina, tenían todo el derecho de defender esa posición” La autoridades británicas no estuvieron de acuerdo con esta actitud de Anders, de permitir que sus soldados judíos se ausentaran sin permiso, abandonado el ejercito. La policía militar británica ofreció hacer retornar a los desertores que fueran descubiertos, pero Anders rechazó el ofrecimiento  Después de algunas escaramuzas sangrientas, las autoridades británicas decidieron reducir el número de visas de inmigrantes judíos a Palestina por número equivalente de desertores del Ejército de Anders.

En enero de 1944, los ex miembros del Ejército de Anders se dirigieron a cuatro lugares: kibutzim con los que tenían afinidades políticas, organizaciones políticas, familiares y amigos, y la legión judía dentro del ejército británico. Davies sugiere que relativamente pocos siguieron a  Begin y se incorporaros en los cuerpos militares sionistas.

En el momento en el ejército polaco dejó Palestina a finales de 1943, la tercera parte de los soldados judíos que se quedaron con Anders se fueron con él a Italia. Davies, dejó constancia que entre ellos había 850 soldados y 126 oficiales judíos, muchos de los cuales fueron condecorados en la batalla.

Estos soldados se quedaron en Italia hasta el final de la guerra, cuando todo el Ejército Anders fue enviado a Gran Bretaña para una nueva vida como refugiados (para la mayoría, un retorno a la Polonia comunista no era una opción segura).

Por Alicia Benmergui 

Fuente: The Jewish Chronicle

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