UNA VISITA AL PASADO REMOTO DE ISRAEL

Parque arqueológico que reemplaza las Prisión de Megiddo

Tradujo Alicia Benmergui 

Parque  arqueológico de Galilea que reemplaza la prisión de Megiddo; Una visita el pasado remoto

Una prisión construida por los británicos en un sitio arqueológico en el norte de Israel en la década de 1940, finalmente va a ser evacuada. Las paredes y el alambre de púas de la prisión de Megiddo serán reemplazados por un parque arqueológico que alberga una de las casas de culto cristiano más antiguas conocidas. Se hallaba en el antiguo pueblo judío de Kefar Othnay (también conocido como Kfar Otnai), así como los restos de una gran base del ejército romano. El nuevo parque también incluirá siete molinos de harina de la era otomana construidos a lo largo de un arroyo, dice el consejo.

Las autoridades que gobernaron en el Mandato Británico, hasta 1948 sabían perfectamente que estaban erigiendo la prisión de Megiddo en un sitio histórico, le dijo a Haaretz el Dr. Yotam Tepper de la Universidad de Haifa. Tras la independencia de Israel, el control de la prisión pasó de los británicos al ejército israelí y más tarde al Servicio Penitenciario de Israel.

La excavaciones que descubrieron todo este complejo arqueológico comenzaron en 2003 dirigidas por Tepper (de la Universidad de Tel Aviv en ese momento) y la Autoridad de Antigüedades de Israel. Por ellas se pudo identificar las ruinas halladas en los terrenos de la prisión como las de una aldea judía y samaritana de Othna. Ambas fueron mencionadas en las fuentes judías como existentes desde el Siglo I hasta el Siglo IV y la gran estructura hallada parece haber sido una casa de culto de los comienzos del cristianismo.

Uno de los hallazgos más extraordinarios dentro de los terrenos de la prisión de Megiddo fue hecho por presos, que excavaron entre 2003 y 2008 bajo los auspicios de la Autoridad de Antigüedades y Tepper. Fue un recluso quien descubrió en 2005 un mosaico bien conservado, de 54 metros cuadrados, que contenía un extraordinario mensaje. Fechado muy tempranamente en la era cristiana, en el año 230, el mosaicotiene tres inscripciones en griego antiguo: una que explícitamente denomina como Dios a Jesús.

“El Akeptous amante de los dioses ofreció la mesa como ofrenda a Dios Jesucristo “, dice la escritura, en letras  negras de 7,5 a 9 centímetros de altura. Se cree que Akeptous es el nombre de una mujer que pagó por una mesa de comunión que probablemente sirvió para la ceremonia de la la Eucaristía.

El piso de mosaico estaba dentro de un gran edificio de unos 30 metros por 40 metros del área que parece haber sido una vivienda, no una iglesia clásica o basílica, dice Tepper. No había  iglesias en el siglo III . Pero el cristianismo había comenzado a organizarse y ​​aunque los romanos parecían haber vivido en algunas de las habitaciones de la casa, la que tenía el mosaico probablemente había sido una sala de culto. Hay otros ejemplos similares de casas en la región que los estudiosos llaman domus ecclesiae – que tienen áreas dedicadas a la oración. Una de ellas es la llamada Casa de Pedro en la cercana Capernaum, una ruina que se encuentra debajo de una iglesia antigua.

La estructura del edificio Othnay era típica de un hogar del Medio Oriente de esa época, con patios, dice Tepper. Sin embargo, también tenía un techo de tejas similar a las viviendas del campamento romano contiguo,  donde los arqueólogos encontraron azulejos marcados con el sello de la Legión. Los hogares judíos no tenían tales techos de teja, señala.

Solo un siglo después de la construcción de esta casa de culto de Othnay, el emperador romano Constantino abrazaría el cristianismo, y el imperio y ejército romanos se convertirían a la nueva religión. Entonces las iglesias comenzaron a aparecer. El mosaico también presenta peces, que se consideran un símbolo del cristianismo primitivo.

El otro descubrimiento importante que se halló al otro lado del río de la prisión de Megiddo, fue cuando los arqueólogos encontraron el mayor campamento romano fuera de Jerusalén (que los romanos habían destruido en los años 70, reconstruido y rebautizado como Aelia Capitolina).  Ahora donde hay campos cultivados, había estado una gran base de la VI Legión, compuesta por alrededor de 5.000 soldados. También es donde, en 2017, los arqueólogos encontraron los restos cremados de un soldado en una olla de cerámica. La evidencia de una forma habitual de “inhumación” en los círculos militares romanos.

Tepper considera que algunos de los soldados romanos de la legión eran cristianos”, y que  no estaban escondidos como tampoco lo estaba la casa de culto cristiano de Othnay..

La evidencia es que el nombre del donante del mosaico parece ser el de un centurión romano: Gaiano, que también se llamaba “Porophrius, nuestro hermano”. El período en que se usó esta casa de culto fue en una época de decadencia del Imperio Romano. Muchos oficiales romanos habían sido paganos, adorando a Júpiter o al César o quien sea. Otros eran cristianos y algunos vivían con sus familias en Kefar Othnay, probablemente en las afueras del pueblo, dice Tepper.  La evidencia arqueológica, la aportan trozos de lanzas y otras armas, objetos de uso cotidiano,  y los sellos de dos panaderos que alimentaban a la legión demuestra que  los romanos residían en la ciudad, no solo en el campamento.

Kefar Othnay, la aldea judía fue identificada  en el recinto de la prisión, justo al otro lado del arroyo, a unos cientos de metros del campamento, basado en el descubrimiento de baños rituales (mikvehs), vajilla de piedra que los judíos solían usar observando las leyes del kashrut, y otros artefactos. Tepper especula que los residentes del pueblo vendieron cosas a los soldados romanos de al lado durante los siglos II y III.

Pero como dijimos, eso fue un siglo después de que alguien comprara un hermoso mosaico para el piso de la casa de culto de los primeros cristianos en Othnay. Justo en las cercanías se encuentran ruinas identificadas como la ciudad bizantina de Maximianopolis, fundada en el siglo IV, que se transformaría en Lajjun bajo la era islámica.

Todos aquellos que lo deseen podrán visitar y conocer todos estos sitios Y  contemplar los restos de un pasado que reúne en el mismo lugar, testimonios del antiguo judaísmo, de la decadencia religiosa de la Roma Imperial y del nacimiento y crecimiento del cristianismo.

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