ARCHIVOS ÚNICOS Y SECRETOS REGRESAN A LITUANIA

BIBLIOTECA DE LITUANIA

Archivo único y secreto de libros en idish regresa a la biblioteca de Lituania

Guardado en secreto durante décadas por los nazis y los soviéticos, finalmente se revela un vasto archivo

Parts of YIVO archives discovered by US army in Frankfurt

Un notable archivo judío ha vuelto a la vida en Vilnius, la capital de Lituania. Miles de libros y documentos han resurgido recientemente luego de siete décadas en que han estado escondidos y guardados en la Biblioteca Nacional, el Archivo Estatal de Lituania y un sótano en la antigua Iglesia de San Jorge.

Antes de la guerra, Vilna albergaba innumerables organizaciones sociales, religiosas y culturales judías. El más significativo fue el Yidisher Visnshaftlekher Institut (Yiddish Scientific Institute, o YIVO), que fue creado en 1925 para estudiar la vida judía en Europa del Este; coleccionar sus memorias, libros y folclore.

IWO Vilna

Durante la ocupación nazi, 40 eruditos judíos, constituyeron la “brigada de papel”, recibieron la tarea de ordenar las colecciones pertenecientes al YIVO y a la Biblioteca Strashun, una de las bibliotecas judías más ricas de Europa del Este. “Su tarea era enviar los manuscritos más valiosos a Frankfurt y el resto debía ser destruido”, dijo David Fishman, profesor de historia judía en el Jewish Theological Seminary, que viajó a Vilnius para examinar los documentos en nombre de la sucursal de YIVO en Nueva York. .

“Pero los introdujeron de contrabando en el gueto bajo sus ropas y los escondieron en búnkeres y bajo el suelo”. La colección incluye manuscritos de  famosos autores de idish, escritos religiosos, poesía y libros de shuls y yeshivas. Hay cartas de Sholem Aleichem, un escritor idish prolífico y muy querido, y una postal en idish escrita por el artista Marc Chagall en 1935.

Centro del IWO en New York

“Hay cartas, cientos de fotografías y testimonios de pogromos en 1919 en Ucrania”, dijo el profesor Fishman. “Hay obras de teatro y poemas en idish escritas en el gueto de Vilna por el aclamado poeta en idish Avrom Sutzkever. Lo que es sorprendente es la diversidad: los documentos cubren todos los aspectos de la vida judía en Europa del Este antes del Holocausto”.

Después de la guerra, un bibliotecario lituano, Antanas Ulpis, escondió montones de lo que quedaba de los materiales judíos en el sótano de la iglesia de San Jorge para esconderlos de los soviéticos. Parte de ellos se trasladaron a la Biblioteca Nacional y al Archivo Estatal después de la caída del comunismo en 1990. “Los documentos estuvieron almacenados durante mucho tiempo, pero nadie los estaba investigando porque era políticamente peligroso hacerlo”, dijo Lara Lempert, directora del recientemente inaugurado Centro de Investigación Judaica en la Biblioteca Nacional.

En mayo, 170,000 páginas de documentos y manuscritos guardados en cajas estuvieron disponibles para su estudio en la Biblioteca, y aún salieron a la luz más periódicos cuando finalizó la limpieza del sótano de la iglesia de San Jorge .Ahora están siendo ordenados, catalogados y restaurados por los archiveros de la Biblioteca Nacional en colaboración con el YIVO.

“Durante muchos años hubo pocos deseos de trabajar en esta colección, pero ahora tenemos nuevos colegas que piensan de manera diferente”, dijo la Sra. Lempert. Y si no fuera por la “brigada de papel”, así como por el desafío de Antanas Ulpis, estos documentos no verían la luz del día. “Lo más sorprendente es que es un regalo para nosotros de los héroes que ocultaron los materiales a los nazis”, dijo el profesor Fishman.

“Arriesgaron sus vidas todos los días”

TRADUCCIÓN ALICIA BENMERGUI

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