LOS BANDEIRANTES Y LA HISTORIA DEL BRASIL

Antonio Raposo Tavares

En la historia brasileña los bandeirantes forman parte de visiones polémicas, fueron y en algunos casos siguen siendo tratados como héroes, valientes y esforzados que trabajaron por la construcción del país expandiendo sus fronteras.

Es una historia que tuvo lugar durante el período colonial entre los siglos XVII y XVIII-

En otra visión del pasado se considera que los bandeirantes fueron bandidos crueles y sanguinarios, que saqueaban aldeas indígenas, matando niños, violando mujeres y esclavizando a los indios. Los bandeirantes están entre las figuras más polémicas en la historia del Brasil. Son representados en pinturas, ilustraciones y libros, y hasta en estatuas, vestidos con calzones de terciopelo, abrigos de cuero, botas de montar.

Pero todas esas imágenes fueron idealizaciones propias del Romanticismo del siglo XIX, época en que fueron realizadas.

Las expediciones que organizaban salían generalmente de San Pablo y tenían como objeto capturar indios para venderlos como esclavos y encontrar oro y piedras preciosas.

Territporio que conquistaron en Brasil

Esto es lo que afirma el historiador Tulio Vilela, quien considera que el factor que contribuyó a la construcción del mito del bandeirante como héroe, fue  la transformación de San Pablo en una ciudad, algo que ocurrió mucho después de la época de losbandeirantes. En ese tiempo San Pablo era un poblado aislado con poco más de mil habitantes. Cuando San Pablo creció gracias a la economía cafetalera la región cobró fama de “tierra de trabajo”, de un lugar de progreso.

Las elites paulistas resolvieron difundir una historia idealizada, según la cual las raíces de ese progreso ya existían en la época de los bandeirantes. Los miembros de la aristocracia del café serían los descendientes directos de los “héroicos bandeirantes”. Los paulistas, especialmente los miembros de la elite traían “en la sangre” la herencia de los bandeirantes, hombres valientes que no tenían miedo de los desafíos lo que explicaría porque los paulistas eran trabajadores dedicados e incansables.

Monumento a los Bandeirantes

En realidad ese regionalismo está cargado de prejuicios en relación a los habitantes de otras partes de Brasil: San Pablo sería una excepción, tierra de riqueza y progreso en una país de miseria y atraso, el paulista toma el trabajo en serio en tanto que los brasileños de otros lugares serían “perezosos”.

LA HISTORIA DE LOS BANDEIRANTES JUDÍOS

Es evidente que en esta historia tan polémica, los dichos de Anita Novinsky atizaron aun más el debate. Los historiadores nunca se destacaron por su equilibrio cuando se trataba de analizar la figura de Antônio Raposo Tavares (1598-1658), uno de los más mitológicos bandeirantes. O era ensalzado hasta el cielo como el “magno bandeirante, figura formidable”, según la descripción de Affonso Taunay, o era arrojado al infierno como asesino, hereje y verdugo de sacerdotes.

La historiadora Anita Novinsky, Profesora de Posgrado en la Universidad de San Pablo, reunió documentos hallados en Portugal según los cuales Raposo Tavares tenía razones religiosas para quemar iglesias: su madrastra, Maria da Costa, fue encarcelada por la Inquisición en 1618 bajo la acusación de “judaizante” y solo salió de la cárcel seis años después.

Tribunal-Inquisición-1812

En 1496, Don Manuel, rey de Portugal, decretó que los judíos deberían ser expulsados de su reino. Solo podían quedarse aquellos que aceptasen la conversión al catolicismo, aquellos que fueron llamados cristianos nuevosRaposo Tavares fue criado hasta los 18 años en la casa de su madrastra, una cristiana nueva que mantenía su tradición religiosa como “una judía fervorosa”, según la definición de Novinsky. La madre de Raposo Tavares también era cristiana nueva. 

“La furia de los bandeirantes contra la Iglesia tenía razones ideológicas. Ella representaba la fuerza que había destruido sus vidas y confiscado sus bienes en Portugal”, diceNovinsky, autora de ocho libros sobre la Inquisición. Raposo Tavares mató a los jesuitas porque ellos eran comisarios de la Inquisición en América, según la historiadora. 

Otra historia  

Bandeirantes Pernambuco
Wikhem J. Blaeu 1635

Desde otra perspectiva, Raposo Tavares y los bandeirantes que atacaban las iglesias pueden ser vistos como “subversivos”, desafiando la hegemonía católica, en la visión de Novinsky. Los bandeirantes, Raposo Tavares, Fernão Dias Paes y Brás Leme erancristianos nuevos. Baltazar Fernandes, fundador de Sorocaba, mató con un tiro en la cabeza al padre Diogo de Alfaro, que había sido enviado por la Inquisición para investigar a los paulistas. 

“La historia del período colonial necesita ser reescrita”, sostiene. Los nuevos  documentos cambian las historias de los bandeirantes y del Brasil, de acuerdo con la historiadora. Los ataques de los bandeirantes a las reducciones que eran los lugares donde los jesuitas agrupaban a los indios para catequizarlos y hacerlos trabajar, tuvieron lugar en la primera mitad del Siglo XVII. El más célebre de los ataques fue contra las reducciones en la región del Guairá, hoy territorio paraguayo, en 1628. Raposo Tavares había salido de San Pablo con 900 blancos y  3.000 indios.

Fue en ese episodio que Raposo Tavares hizo su confesión de judaísmo, en la mirada de Novinsky.

El saldo de la batalla para los bandeirantes fue la esclavización de 2.000 indios que estaban siendo catequizados. Con la expulsión de los jesuitas españoles, Portugal le quitó a los españoles los Estados do ParanáSanta Catarina, Rio Grande do Sul y Mato Grosso. La esclavización de los indios terminó consagrando la teoría de  que los bandeirantes eran impulsados por motivos económicos. 

El historiador John Monteiro, profesor da Unicamp (Universidad Estadual de Campinas), autor de “Negros da Terra: Índios e Bandeirantes nas Origens de São Paulo”, dice que los documentos reunidos por Novinsky muestran que las razones económicas son insuficientes para explicar las luchas entre colonos y jesuitas. No hay duda de que ambos luchaban por los indios para usufructuar de la mano de obra barata. Pero por qué las confrontaciones con los bandeirantes paulistas fueron las más cruentas? 

La cuestión religiosa puede explicar la ferocidad, afirma Monteiro. Es una peculiaridad de la colonización de San Pablo que no se repite en otros lugares: “Tengo la certeza de que las disputas no eran solo económicas. Pasaban por alianzas de familias y por la identidad religiosa”. 

San Pablo – Lugar de refugio

Paulo Prado (1869-1943), el millonario cafetalero y auspiciante de la Semana de Arte Moderno de 1922, fue el primero en mencionar la influencia de los judíos en San Pabloen los Siglos XVI y XVII. En el libro “Paulística Etc.” (1925) él cita las Actas de Cámarade 1578 y 1582 que hacen referencias a “judíos cristianos” El aislamiento de San Pablo, según Prado, llevaba judíos de Pernambuco y Bahia a migrar para la ciudad: “(…) ningún otro sitio poblado del territorio colonial ofrecía mejor acogida para la migración judía. En San Pablo no los perseguía ese formidable instrumento de la Inquisación que nunca llegó aquí”. Prado no sabía que en la época en que los cristianos nuevos vivían enSan Pablo habían sido ejecutados por la Inquisición Theotonio da Costa, en 1686, yMiguel de Mendonça Valladolid, en 1731. 

El historiador portugués Jaime Cortesão en el libro que publicó en 1958 sobre Raposo Tavares, estableció la hipótesis de que el bandeirante era cristiano nuevo y que tuviera problemas con la Inquisición. Once años después, José Gonçalves Salvador, profesor jubilado de la USP, escribió el primer artículo sobre cristianos nuevos en San Pablo y sobre el origen judaico de Raposo Tavares. Había razones serias para que los cristianos nuevos escondiesen sus raíces judaicas, dice el historiador Paulo Valadares, uno de los autores del “Dicionário de Apellidos Sefaradíes” –sefaradí o sefardita es la forma como son denominados los judíos de la Península Ibérica.”La Inquisición fue una forma de apartheid. Los que tenían origen judaico tenían que pagar más tributos y no tenían acceso a ciertos cargos”, afirma Valadares. Para ingresar en órdenes religiosas o en el ejército, el candidato necesitaba probar que no tenía antepasados judíos, árabes, negros o indios durante siete generaciones.

Para ascender, era necesario renegar del pasado. La práctica era corriente en San Pablo desde su fundación en 1554. Según Valadares, la madre de Anchieta era cristiana nueva y su tatarabuelo fue quemado por la Inquisición.

Fuente: Bandeirantes tenían origen judaico.MARIO CESAR CARVALHO.da Folha de S.Paulo  05/09/2004

One comment

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *