SAMI MICHAEL: El Judío de Bagdad

michael03Una vez en Bagdad………….

»  A su Bagdad no la ve ya hace casi sesenta años. Pero es un río – el Tigris- quien provoca su  nostalgia.

“Lo extraño. Extraño verlo correr y también ver como se secaba y solo quedaba barro en sus orillas”, dice Sami Michael. Sentado en el salón de su casa de Haifa, en uno de aquellos palacios que desde el Carmel se aproximan al Mediterráneo, mira ese otro agua, el del mar gris por la lluvia. Nacido en las proximidades de un río, sin embargo es diferente. “Es que en el Tigris me bañaba y fue  en un puente sobre el Tigris que he dado mi primer beso”. . . Sobre un puente sacudido por la muchedumbre y por el río que pasa, la protagonista que da el título a la novela, Victoria es una judía de Bagdad. Escondida por un amplio velo negro de acuerdo a las costumbres sociales, está encerrada en un dolor indecible por otro personaje central de la novela, Rafael, el hombre que en el patio de familiar, – el escenario de una epopeya cotidiana – rompe con las costumbres, trae la revolución, señala la apertura del judaísmo iraquí a lo nuevo.

Victoria hubiera querido suicidarse, en el Tigris, y olvidar el amor, los celos y finalmente el odio que la tenía ligada a Rafael, en Bagdad, en aquella casa en que como primos, habían nacido y vivido, hasta la casa de reposo en Israel, sesenta años después.

Del Tigris hasta Ramat Gan, Michel recorre en esta novela, que ha decretado su éxito en el mundo anglosajón como una suerte de Buddenbrok del judaísmo iraquí, no solo la saga de una familia. Muestra también un amor moderno, el pasaje de una sexualidad humillante para las mujeres, a la alegría infinita de hacer juntos el amor. Ese placer que Michael debe explicar, por ejemplo, a su abuelo, convencido de que las mujeres no experimentan el placer y son como Najiah, la madre de Victoria. Una mujer mala y resentida, sin cariño hacia sus hijos y maltrada y vejada sexualmente por su rústico marido.

Ironía de la suerte, los sesenta años de la historia de Victoria, Rafael y de su gran familia, trascurren también en la vida de Sami Michael. Que en estos días, a casi sesenta años de su fuga, vuelve a Bagdad al menos virtualmente. . . La sola idea lo conmueve, mientras guarda la copia en árabe de su novela apoyada sobre la mesita del salón. Una foto de época y los recuerdos de Michael surgen del pasado.

Primero la de un “niño vagabundo” que con los zapatos en la bolsa recorría los barrios musulmanes de la capital iraquí, luego el perseguido político en Iraq, y finalmente un personaje incómodo en Israel. Michael reinvidica como su mayor riqueza las varias identidades que lleva dentro de sí. Árabe judío, patriota iraquí, laico del Medio Oriente, catapultado en 1949 hacia Israel para huir de las redadas contra el partido comunista iraquí del cual era uno de sus líderes.

Luego fue un escritor autodidacta en hebreo no obstante que su lengua materna es el árabe. Es combatiente por los derechos civiles de los israelíes, palestinos, gay e inmigrantes. Se rehusa a colocarse dentro de una etiqueta. O de una camiseta. “A veces pienso que soy un pájaro, que vuela de una parte a la otra sin identidades nacionales, un emigrante”. La mirada al mismo tiempo profunda y tranquila de Michael se pierde en el recuerdo de una juventud intensa en  Bagdad.
”Ya en mi casa había comenzado a ser un emigrante. Cuando llevé a Jack London y Lev Tolstoi a un ambiente muy tradicional como era mi familia. Lo mismo – por otra parte  – que describo en Victoria. Yo he sido como Rafael: era aquel que cambiaba las cosas, casi como Rafael, que se presenta un día en su casa vestido al estilo occidental, lo que marca el cambio para la comunidad judía de Bagdad: de una comunidad muy cerrada, a una abierta a las influencias externas, también a las europeas”. Rafael, como Sami, leía libros, su salvoconducto hacia la modernidad.

El papel de la cultura en áreas del conflicto Izzat Ghazawi, Presidente de la unión de escritores Palestinos y  Sami Michael, escritor israelí participantes ambos de una conferencia

El papel de la cultura en áreas del conflicto
Izzat Ghazawi, Presidente de la unión de escritores Palestinos y
Sami Michael, escritor israelí participantes ambos de una conferencia

En la historia del judaísmo, Bagdad e Iraq tienen un lugar muy especial.

Por siglos, Babilonia fue el centro. Una comunidad urbana, dedicada al comercio, que conservaba en su dialecto las raíces de la lengua árabe. “Hablábamos el árabe del tiempo de los ábasidas, mezclado con el hebreo y con una fuerte influencia del persa.  Era una lengua elegante”. Una lengua, sin embargo, que Michael ha traducido en su prosa en hebreo, considerada por todos los críticos como riquísima, integrada de sabores orientales y de las florituras de la lengua de su madre, con quien ha hablado en árabe hasta que murió hace cuatro años, a la edad de 103 años.
Ahora no sueño más en árabe. El árabe lo conservé para hacer las cuentas. Cuando dejé de soñar en árabe es cuando pude comenzar a escribir en hebreo. Pero hay un momento en que todavía sueño en árabe. Es cuando hablo con ella. Mi madre masticaba un poco el hebreo, pero besaba a sus nietos y bisnietos israelíes en árabe

Michael era el hijo rebelde del judaísmo oriental. “El muchacho  del perro”, como lo llamaban en su barrio, porque era el único en haber elegido un animal que en el mundo árabe (y el judío sefardí) es considerado agresivo y sucio. Un hombre libre, un emigrante cuando en la escuela judía Shammash de Bagdad pensaba que la tierra era una esfera, mientras sus maestros creían que era plana y se plegaban a la modernidad solo para hacer pasar los estudiantes en los exámenes. “Mi mundo ha sido la  Bagdad de los años veinte y treinta, los más importantes para el iluminismo judeo oriental”. Los líderes de la comunidad se encontraron también con el debate sobre si adoptar la ideología sionista o continuar siendo iraquíes. Optamos por la segunda alternativa, y fuimos sinceros patriotas iraquíes. Luego vino la adhesión al comunismo. Como reacción a la propaganda hitlerista y a la guerra. “Había comenzado a mirar a la derecha y a la izquierda buscando aquello que pudiera defenderme de lo que se venía. Occidente no me convenció. Pero Moscú resistía y yo pensé: esta es mi garantía”.

 El partido comunista iraquí estaba formado sobretodo por chiitas y judíos. Porque los chiitas eran los oprimidos en un gobierno formado por los sunitas. Nos hacían militar, a nosotros los judíos, en sus barrios y también en sus mezquitas para hacer proselitismo, nunca hubo una palabra, un ataque que viniera de los religiosos chiitas, que fueron los que mejor sostuvieron el movimiento comunista en la clandestinidad.

Todas estas diferencias, sin embargo lo molestan. “La distinciones no eran: el es árabe, yo soy judío. Eran: yo soy judío, él es musulmán, el otro es cristiano. Todos nosotros en cambio nos mirábamos a nosotros mismos como árabes. Solo cuando he llegado a Israel, he comenzado a pensar de un modo diferente. Y ha sido tan extraño para mi, en el espacio de un viaje aéreo de algunas horas, llegar a Israel y mirar a los árabes como a mis enemigos, aún en el mismo momento en que me miraban a mi como a un árabe de religión judía”. La misma incomodidad sufrida por la familia de Victoria, cuando en los años cincuenta llegará en avión a Israel, vivirá en un campo de tránsito, sufrirá el hambre.

Ni aún las divisiones entre las religiones eran tan profundas. Más bien “usábamos el mismo nombre para Dios. Cierto, decíamos Elohim, pero también Allah. Como hacían los cristianos y musulmanes” “Soy más rico” reflexiona “Con mis dos identidades soy más rico que un hombre que no posee más que una sola. También en estos tiempos difíciles: durante la guerra, el verano pasado, no me he movido de esta casa y desde el balcón he mirado las katyusha llegar sobre la ciudad de  Haifa, ciudad de la convivencia. Llamaron mis amigos árabes, así como me llamaba mi hija para saber si estaba bien”.

La vida parece haberlo recompensado por su ilimitada libertad. “Sí, he sido un hombre muy afortunado: he encontrado el lado humano de la humanidad. También en los momentos más peligrosos de mi vida”. Cuando por ejemplo, ser comunista se volvió peligroso. Antes de huir, a pie, atravesando las fronteras entre Iraq e Iran. Antes de dejar su país ”sin siquiera decir adiós a mi novia, a mi madre y a mis amigos” Michael fue herido. “A mis dos más queridos amigos les fue peor. Uno fue colgado, el otro asesinado por un soldado que había tratado de matarme también a mi, me desvanecí y cuando me desperté tenía sobre mi el cuerpo de mi amigo. Estaba tan lleno de rabia que quería volver a matar al soldado, que estaba intentando dispararme otra vez. Imprevistamente, un gran grupo de mujeres chiítas, cubiertas por el echador, se interpusieron entre él y yo y apalearon al soldado hasta matarlo. Habían llegado los ángeles a salvarme y así me desmayé nuevamente”.

Michael se sumerge en los recuerdos, pero cuando vuelve al presente, el optimismo desaparece de su rostro. Y vuelve la soledad que lo ha acompañado toda la vida. Aquella por la cual, cuando recién llegado a Israel, había decidido – para permanecer sano –  “crear un Estado de un solo hombre, el partido de un solo individuo, la ideología de una sola persona”. El Medio Oriente es la región mas convulsionada del mundo. “Construir un Estado occidental es extraño en un área volcánica como esta, una cosa bastante estúpida, no judía. No solo antes, sino ahora también lo he considerado un acto peligroso. En toda nuestra historia, pasábamos de un país al otro, apenas advertíamos que se estaba avecinando alguna cosa que pusiera en peligro nuestra existencia. Nuestra única madre patria ha sido la religión judía, nuestra cultura y la Biblia.  En estos dos últimos dos milenios, esta región ha eliminado todo lo que le era extraño, ajeno: los cruzados, los mongoles, la dominación turca, el imperialismo británico y el francés.” Israel se siente occidental. “Israel rechaza su identidad mesoooriental porque aquellos que han construido el Estado de Israel – y son la parte dominante – no quieren abandonar su cultura. Su mentalidad es más parecida a la de sus hermanos de Nueva York, que a la de sus hermanos de  Dimona, que han venido de Iraq o de Egipto”.  Y él, ahora, cuando va al Cairo, es visto solo como israelí. El enemigo. De aquel árabe de Bagdad que hay en él, los otros no ven ni señas.

Breve biografía  De un escritor israelí

michael02El más árabe de los escritores israelíes ha nacido en Bagdad en 1926, y de Bagdad se escapó en 1948 por sus actividades políticas comunistas. Llegado a Israel en 1949, ha trabajado por un cuarto de siglo en el Servicio Hidrológico y ha comenzado a publicar solo en 1974. Durante este tiempo, también estudió psicología y literatura árabe en la Universidad de Haifa. Hasta la fecha, ha escrito seis novelas, cuatro libros para la juventud, y tres libros de ensayos. Ha recibido muchos premios literarios, incluyendo el premio de WIZO (París), el premio de ACUM, el premio Brenner, se la concedido el IBBY (Berlín), el premio israelí de la literatura. Ha recibido varios premios y distinciones nacionales e internacionales.

Tanto por su labor literaria como por su lucha por la paz y relación entre los pueblos.  Desde 2001, Michael ha sido  presidente de la asociación para las derechas civiles en Israel.

Canta a Haifa y sus vínculos con su comunidad en Una Tormenta en el Wadi.  Michael dice a menudo no haber tomado nunca una lección de hebreo. Sin embargo su lengua literaria es considerada de muy alto nivel, tanto que le permitió recoger los premios más importantes en Israel, además del reconocimiento académico. Ha escrito hasta ahora seis novelas. Paloma en Trafalgar, ha sido publicada en Israel en el año 2005.

 Pero aquí, a pesar de que es una novela ambientada de nuevo en Bagdad, como Victoria, son otros tiempos, no son más los de su juventud, son los años del régimen de Saddam Hussein. El protagonista es un viejo un poco loco que decide ser el último judío que se quedó en Bagdad.

Tradujo Alicia Benmergui
Fuente:(Paola Caridi www.lettera22.it)mosaico,

Libros publicados en hebreo

Tormenta entre las palmas (juventud), Oved, 1975 [Sufah Ben Has-Dekalim]
Refugio (novela), Oved, 1977 [Hasut]
Un puñado de niebla (novela), Oved, 1979 [Hofen Shel Arafel]
Estañar Shacks y los sueños (juventud), Oved, 1979 [Pahonim Ve-Halomot
Una trompeta en el lecho de un río seco (novela), Oved, 1987 [Ba-Lecho de un río seco de Hatzotzrah]
Amar entre las palmas (juventud), Domino, 1990 [Ahavah Bein Has-Dekalim]
Victoria (novela), Oved, 1993
Diablos marrones (juventud), Yediot Aharonot, 1993 [Shedim Humim]
Ideas ilimitadas (no-ficción), Hakibbutz Hameuchad, 2000 [Gvulot Ha-Ruach]
La tercera ala (novella), Keter, 2000 [Ha-Kanaf Has-Shlishit
La experiencia de Israel (no-ficción), Sifriat Maariv, 2001 [Ha-Chavaia Ha-Israelit]
Agua que se besa del agua, Oved, 2001 [Maim Noshkim Le-Maim]
Palomas en el cuadrado de Trafalgar (novela), Oved, 2005 [Yonim Es-Trafalgar

Juegos de Peformed

Demonios en el sótano, Haifa Theater, 1983 [Ba-Martef de Shedim]
Gemelo Haifa Theater, 1988 [Teomim]
Él, Tzavta Theater, 1999 [Hu],

Libros en la traducción


Victoria
Holandés: Amsterdam, Arena, 1994
libro en rústica de Rainbow, Amsterdam, 1996
Inglés: Londres, Macmillan, 1995
Alemán: Berlín, Berlín Verlag, 1995
ser publicado en libro en rústica por Goldmann, Munich
Griego: Atenas, Psichogios, 1995
Árabe: El Cairo, wal-Nashr del al-Arabiah del al-Dar, 1995
Francés: París, Denoel, 1996

Refugio
Inglés: Philadelphia, editores judíos Society, 1988

Un puñado de niebla
Alemán: Francfort, Alibaba, 1993
Libro en rústica de Goldmann, Munich, 1997

Trompeta en el lecho de un río seco
Inglés: Nueva York, Simon y Schuster, 2003
Alemán: Berlín, Berlín Verlag, 1996; libro en rústica: Munich, Goldmann, próximo
Holandés: Amsterdam, Vassallucci, 1996; libro en rústica: De Geus, Breda, próxima
Italiano: Firenze, Giuntina, 2006
Francés: París, Calmann-Recaudación, 2006

Tormenta sobre las palmas
Alemán: Modling, St. Gabriel Verlag, 1995
Libro en rústica de Beltz y de Gelberg, Weinheim, 1998

Amor entre las palmas
Alemán: Viena, Gabriel, 2000
Ruso: Jerusalén, Biblioteka Aliya, 1989
Alemán: Wien, Gabriel, 2000; Munich, Bertelsmann, 2003
Rumano: Bucarest, alfa, 2006

Lata Shacks y sueños
Ruso: Jerusalén, Aliya, 1994

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