Los judíos de Verona, Italia

* Breve historia de los judíos de Verona

Comunità Ebraica di Verona. Foto di Alberto Jona Falco

Comunità Ebraica di Verona. Foto di Alberto Jona Falco

Los judíos habían comenzado a establecerse en Italia en el siglo II antes de nuestra era. La primera noticia cierta, existente data del año 965, cuando el Obispo Raterio hizo expulsar a los judíos de la ciudad luego de una disputa teológica entre judíos y cristianos. Parece ser que retornaron entre 1146-7. Por los nombre de los primeros judíos se deduce el origen askenazí del grupo originario, mayoritariamente compuesto por prófugos huidos de las persecuciones en tierras germánicas.

Las condiciones de su existencia empeoraron en 1408, cuando fueron obligados a ocuparse solo de préstamos sobre empeños y en 1422 les fue impuesto el uso obligatorio de una señal distintiva, que en 1443 fue rediseñada para que fuese mucho más visible.

La presencia judía continúa en los períodos posteriores, después de los años 1146 47, aparece el poeta Abraham ibn Ezra, que compuso dos obras; así como también se menciona al rabino Eliezer ben Shemuel y el filósofo y talmudista Hillèl ben Shemuel. También es probable, que el poeta Immanuel ben Shelomoh Romano (llamado Manuel el Judío) pasara un período en la corte del Grande della Scala, descripto vividamente en el  Brindis a la Magnificencia del Señor Can della Scalla donde escribía: Barones y marqueses/ de todos los países/ gentiles y corteses que hasta qui llegaron/ traviesos babuinos/ romeros, peregrinos/ judíos, sarracenos/ verás pasar

Se cita  la presencia de un tribunal rabínico, en Verona, en el año 1239.

En 1499 los judíos fueron expulsados de Verona, comenzado así un siglo de tensiones entre los judíos y las autoridades locales, solo se les permitió retornar en 1516, luego de haber depositado 10.000 ducados. En 1578 se les prohibió a los judíos efectuar todo tipo de préstamos, por lo que debieron sobrevivir con los ingresos provenientes de la venta de ropa usada y de las pocas profesiones liberales consentidas a los judíos (entre ellas la medicina). En toda Europa les fueron impuestas tasas especiales de las cuales era responsable la comunidad y también les fueron impuestos préstamos forzosos, para financiar las guerras. Debían usar signos distintivos y también circulaban habladurías acerca de sus riquezas. En Verona en particular se les había prohibido a las judías usar vestidos de raso o damasco, se les había impuesto un estricto código suntuario. A pesar de la imposición de residencia obligatoria everona03n el gueto impuesta por la bula papal en 1505, su introducción en las ciudades italianas y europeas fue bastante lenta, en Verona solo en 1593 el Obispo Valier logró convencer a las autoridades locales de obligarlos a vivir en el gueto. En un primer momento fueron reunidos en Vincolo Crocioni y desde 1600 en la calle llamada Bajo los Techos. La Comunidad no había opuesto particular resistencia, a diferencia de cuanto sucedía en Venecia y en otros lugares de la península, el nacimiento del gueto, instituido oficialmente a partir del 1600 fue saludada por los mismos judíos como un acto “liberador” (protección de la violencia externa, barrera a la asimilación, pero sobre todo el fin de la furibunda polémica interna a la misma Comunidad sobre la distribución de viviendas y negocios). Además había un hecho muy singular el aniversario de la reclusión fue festejado con cantos y bailes y recordado periódicamente por muchos. Se había comenzado a construir una nueva sinagoga, con algunos elementos que aun forman parte del edificio actual. No obstante la división de los edificios internos del gueto entre las familias judías veroneses fue causa de graves discordias entre 1598 y 1600. En 1620 la Sinagoga fue inaugurada. El gueto tenía tres puertas, vigiladas por guardias cristianos. Disminuyeron los conflictos con los gentiles pero no tanto como para impedir que en 1603, fuese realizado enVerona un proceso judicial por homicidio ritual. La comunidad de Verona seguía el rito azkenazi, pero en 1638 llegó al gueto una comunidad sefardí, que sobrevivió hasta el siglo XX, en l655 se habían unido a ellos los marranos que aumentaron la población judía de Verona. La Comunidad tenía una Academia Talmúdica, donde se estudiaba Tanaj,Talmud y Exégesis.

Los estudios escolares eran impartidos superficialmente y a veces se empleaban maestros gentiles. Las condiciones económicas de los judíos veroneses, no eran muy buenas dado que en 1766 se estimaba que la comunidad estaba compuesta por solo 9 familias en favorables condiciones económicas, 62 en medianas condiciones y 106 en la pobreza. Por otra parte el deterioro de la salud debido a la superpoblación, a la tuberculosis y a los incendios muy frecuentes, de los cuales el más destructivo de Verona sucedió en 1786 y duró tres días.

Visita a la sinagoga de Verona de izq. a derecha: Don Sergio Gaburro, Dr. Crescenzo Piattelli, P. Boris Razveev, P. Flavio Roberto Carraro, P.Vito Gardiol, P. Jürgen Wesenick, P. Gabriel Gabor Codrea, Dr. Carlo Rimini.

Visita a la sinagoga de Verona de izq. a derecha:
Don Sergio Gaburro, Dr. Crescenzo Piattelli, P. Boris Razveev, P. Flavio Roberto Carraro, P.Vito Gardiol, P. Jürgen Wesenick, P. Gabriel Gabor Codrea, Dr. Carlo Rimini.

En 1797 los franceses ocuparon militarmente Verona y eliminaron el gueto, igualando la situación de los judíos con el resto de los ciudadanos. Por esa época los judíos o algunos de ellos alcanzaron un alto nivel artístico: eran judíos dos grandes músicos del siglo XVIII veronés,Giacobbe Bassani Cervetto y el hijo Giacomo – conocido por haber introducido en Inglaterra el arte del violoncello -, y el pintor Salomone Bassan. En1802 un judío veronés Israele Cohen fue considerado digno de ser candidato al senado en el Reino Itálico. El Congreso de Viena mejoró las condiciones de los judíos veroneses para los cuales no era obligación vivir en el gueto. Pero igualmente decidieron construir una nueva sinagoga en el mismo gueto, en el mismo lugar de la anterior y usando muchos de sus antiguos elementos, los trabajos comenzaron en 1854, pero fueron detenidos por falta de dinero. La unidad italiana, con la incorporación de Verona al Reino de Italia en 1866, significó para los judíos italianos el fin de un período de discriminaciones y persecuciones, comenzando una edad de oro para los judíos veroneses, de estos los mejores exponentes fueron: Cesare Lombroso, Guglielmo Lebrecht, Israele Achille Forti.

Después de la Unidad de Italia solo permanecieron en el gueto los judíos más pobres, pero ante informes muy desfavorables sobre las condiciones sanitarias del gueto se decidió destruirlo totalmente. Solo se salvaron algunas torres que se hallaban frente a la Piazza Erbe, gracias a la intervención del pintor no judío, Angelo Dall’Oca Bianca, frustrado en su intento de salvar la totalidad del gueto. En compensación se construyó una sinagoga que fue inaugurada  el 29 de septiembre de 1929 (en Rosh Hashana 5690).

 Más adelante la comunidad judía mermó, de 600 en 1909 pasó a 429 en 1931, actualmente la comunidad consta de un centenar de personas, número un poco inferior al que existía la finalización de la Segunda Guerra Mundial, durante el transcurso de esta contienda, el regimen nazifascista deportó a muchísimos judíos: 31 judíos veroneses perdieron la vida en esta tragedia.
Fuente: Unione de la Comunitá Hebraiche Italianea – Veneto: Sto non ufficiale della regione Veneto – Jewish Encyclopedia

Salvador Benmergui

 

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